LOBOS EN FRANCIA
Francia decide matar cuatro lobos tras casi exterminarlos en 1930
PARIS.- El Consejo de Estado francés ha dado luz verde para que se proceda a la caza de cuatro lobos en los Alpes antes de fin de año con el fin de proteger a los rebaños de ovejas.
Cuatro asociaciones ecologistas (Association pour la Protection des Animaux Sauvages, Société Protectrice des Animaux, France Nature Environnement, y Convention Vie et Nature) habían recurrido ante el Consejo de Estado esta decisión administrativa, amparándose en que el lobo es una especie protegida en Francia.
Ahora acudirán ante la Comisión Europea para denunciar a Francia por violar una directiva europea de 1992 y de la Convención de Berna de 1979.
El lobo había desaparecido de territorio francés desde los años 30 del siglo XX, pero vuelve a estar presente desde 1992, a partir de emigraciones naturales de una población instalada en los Alpes italianos y suizos. Este dinamismo demográfico ha traido consigo ciertos desajustes: los ataques a rebaños de ovejas, que hasta ahora pastoreaban tranquilamente en los Alpes sin necesidad de la vigilancia del pastor.
Según el ministro de Ecología y Desarrollo Sostenible, Serge Lepeltier, «estos ataques, al multiplicarse, suponen una amenaza para la subsistencia misma de los sistemas ganaderos afectados».Al instalarse de forma permanente los lobos, los ataques contra las ovejas se han recrudecido, aunque en 2003 han disminuido en relación con 2002, que fue el peor año (2.177 ataques en 2003, frente a 2.726 en 2002).
Ante estos casos, y a pesar de que el lobo es una especie protegida, los ganaderos habían amenazado con tomarse la justicia por su cuenta y «solucionar a golpe de fusil el problema del lobo» según Bernard Bruno, presidente del sindicato ovino de Alpes-Maritimes, que define esta actuación como de «autodefensa».
La Oficina Nacional de la Caza y la Fauna Salvaje (ONCFS) ha identificado entre 37 y 41 Canis lupus repartidos en 13 zonas.En declaraciones a Le Point, Christophe Duchamp, responsable del seguimiento de lobos en la ONCFS, aseguraba recientemente que este incremento es alto ya que «este censo sólo tiene en cuenta los lobos identificados y definitivamente sedentarizados.En realidad, son entre un 20% y un 30% más».
Ataques al rebaño
Con estos datos, el ministro de Ecología ha autorizado a los prefectos de cuatro deparatamentos a proceder a la eliminación de lobos en los sectores donde han tenido lugar ataques, a pesar de los medios de protección en marcha.
El ministro, que en lugar de eliminación emplea el término eufemístico de «descuento», ha decidido que estos no serán superiores a cuatro animales, que corresponde a un 10% del total y a la mitad de la tasa anual mínima de crecimiento de la población. Esta cifra, que para el titular de Medio Ambiente es sinónimo de equilibrio, para las asociaciones ecologistas es poner en peligro la supervivencia del lobo, ya que estiman que debería haber 150 ejemplares como mínimo. Para los ecologistas es «extremadamente chocante ver cómo el Gobierno francés, que da lecciones a los países pobres de Africa para que protejan al elefante, toma la decisión de matar a sus lobos».
PARIS.- El Consejo de Estado francés ha dado luz verde para que se proceda a la caza de cuatro lobos en los Alpes antes de fin de año con el fin de proteger a los rebaños de ovejas.
Cuatro asociaciones ecologistas (Association pour la Protection des Animaux Sauvages, Société Protectrice des Animaux, France Nature Environnement, y Convention Vie et Nature) habían recurrido ante el Consejo de Estado esta decisión administrativa, amparándose en que el lobo es una especie protegida en Francia.
Ahora acudirán ante la Comisión Europea para denunciar a Francia por violar una directiva europea de 1992 y de la Convención de Berna de 1979.
El lobo había desaparecido de territorio francés desde los años 30 del siglo XX, pero vuelve a estar presente desde 1992, a partir de emigraciones naturales de una población instalada en los Alpes italianos y suizos. Este dinamismo demográfico ha traido consigo ciertos desajustes: los ataques a rebaños de ovejas, que hasta ahora pastoreaban tranquilamente en los Alpes sin necesidad de la vigilancia del pastor.
Según el ministro de Ecología y Desarrollo Sostenible, Serge Lepeltier, «estos ataques, al multiplicarse, suponen una amenaza para la subsistencia misma de los sistemas ganaderos afectados».Al instalarse de forma permanente los lobos, los ataques contra las ovejas se han recrudecido, aunque en 2003 han disminuido en relación con 2002, que fue el peor año (2.177 ataques en 2003, frente a 2.726 en 2002).
Ante estos casos, y a pesar de que el lobo es una especie protegida, los ganaderos habían amenazado con tomarse la justicia por su cuenta y «solucionar a golpe de fusil el problema del lobo» según Bernard Bruno, presidente del sindicato ovino de Alpes-Maritimes, que define esta actuación como de «autodefensa».
La Oficina Nacional de la Caza y la Fauna Salvaje (ONCFS) ha identificado entre 37 y 41 Canis lupus repartidos en 13 zonas.En declaraciones a Le Point, Christophe Duchamp, responsable del seguimiento de lobos en la ONCFS, aseguraba recientemente que este incremento es alto ya que «este censo sólo tiene en cuenta los lobos identificados y definitivamente sedentarizados.En realidad, son entre un 20% y un 30% más».
Ataques al rebaño
Con estos datos, el ministro de Ecología ha autorizado a los prefectos de cuatro deparatamentos a proceder a la eliminación de lobos en los sectores donde han tenido lugar ataques, a pesar de los medios de protección en marcha.
El ministro, que en lugar de eliminación emplea el término eufemístico de «descuento», ha decidido que estos no serán superiores a cuatro animales, que corresponde a un 10% del total y a la mitad de la tasa anual mínima de crecimiento de la población. Esta cifra, que para el titular de Medio Ambiente es sinónimo de equilibrio, para las asociaciones ecologistas es poner en peligro la supervivencia del lobo, ya que estiman que debería haber 150 ejemplares como mínimo. Para los ecologistas es «extremadamente chocante ver cómo el Gobierno francés, que da lecciones a los países pobres de Africa para que protejan al elefante, toma la decisión de matar a sus lobos».

